Resumo: En el trabajo se realiza una reflexión epistemológica sobre la ciencia de la información. Se presentan de manera general las características del conocimiento científico, subrayando el papel que tiene la metodología para la justificación de la construcción de la ciencia. Se analiza el nexo que une filosofía, ontología, epistemología, metodología y ciencia. Se muestra la cientificidad de las ciencias sociales y humanas, y dentro de ellas el de la ciencia de la información, las cuales no necesariamente deben de seguir el modelo científico de la Ciencias Naturales. Se plantea el objeto de estudio de la ciencia de la información y se definen sus principales categorías. Por último se define la interdisciplina y se muestra su importancia para la ciencia de la información.
Palabras Clave:
Epistemología de la ciencia de la información; Ciencia; Metodología;
Interdisciplina.
Abstract:
In the work an epistemologic reflection is made on the
information science. The characteristics of the scientific knowledge appear
in a general way, emphasizing the paper that has the methodology for the
justification of the construction of science. The nexus that unites
philosophy, ontología, epistemología, methodology and science is analyzed.
It is shown the cientificidad of social and human sciences, and within them
the information science, which not necessarily must follow the model
scientific of Natural Sciences. The object of study of information science
is considered and their main categories are defined. Finally the
interdiscipline is defined and is its importance for the information science
is estressed.
Keywords:
Information science epistemology: Science. Methodology. Interdisciplinarity.
I. Importancia de la investigación epistemológica en ciencia de la
información. 2
En primer lugar debemos establecer los motivos por los cuales es necesario
realizar una investigación epistemológica de la ciencia de la información.
Desde nuestro punto de vista son tres los motivos principalmente por los
cuales se debe realizar esta tarea:
1. Para un autoconocimiento de la disciplina. Esto es, para encontrar la identidad de la ciencia de la información, para construir un metarrelato de la teoría de la información que especifique su ser y su hacer, así como su valer ante sí, ante otras ciencias y ante la sociedad. Esta tarea requiere un estudio sistemático y permanente, por lo que se requiere que exista una línea de investigación sobre esta temática.
2. Para autoconstruirse. Es decir, para fundamentar su cuerpo teórico y huir de las modas cambiantes en terminología y crear un cuerpo conceptual propio preciso, claro y definido. En este caso, los estudios epistemológicos se llevan a cabo para resolver problemas concretos que aparecen durante una investigación de una temática determinada y cuando se resuelven -se justifican el abordaje que se realiza o la metodología utilizada, se construyen los conceptos necesarios- deja de ser indispensable continuar con ese tipo de estudio epistemológico. Es por ello que encontramos trabajos y autores que abordan la problemática epistemológica en cierto momento y posteriormente no continúan desarrollando ese tipo de estudios.
3. Para la interdisciplina. Esto es, para entrar en diálogo e interrelación con otras disciplinas pero con plena identidad, lo que permitirá evitar la tentación de invadir otros campos de conocimiento y al mismo tiempo no ser absorbido por otras ciencias.
La reflexión epistemológica que presentamos sigue el siguiente esquema:
Ciencia -> Justificación -> Método -> Metodología -> Epistemología -> Ontología -> Filosofía
En el entendido que existe un nexo que une a los elementos de ese esquema.
Ciencia
Las principales características que destacamos del conocimiento científico
son:
a. Es un sistema de conocimientos sobre una parte de la realidad
b. Tiene un objeto de estudio determinado
c. Los conocimientos son verdaderos
d. Los conocimientos son justificados (metodología)
e. Posee un cuerpo teórico
f. Su función epistemológica es explicar, predecir y comprender la realidad.
Pasemos a analizar cada una de esas características:
La ciencia es un sistema de conocimientos. La concepción clásica de
conocimiento parte desde Platón, el cual en su diálogo
Teeteto expresa que
conocimiento es una creencia verdadera y justificada. Lo anterior significa
que como creencia es un estado del sujeto, el cual el que afirma o niega
algo sobre la realidad. Se diferencia de la doxa u opinión, en que es
verdadero y se tienen razones para fundamentar esa creencia.
La ciencia investiga parte de la realidad y esa parte constituye su objeto
de estudio. Cada ciencia posee un solo objeto de estudio, no objetos como en
ocasiones llega a afirmarse, y lo analiza desde una perspectiva particular.
La verdad es una característica de los enunciados que consiste de acuerdo
con Aristóteles (1982: 1011b) y últimamente con
Tarsky (1972), en la
correspondencia del enunciado con la realidad; la verdad es la adecuación
del decir con el ser. Al mismo tiempo, aplicando la dialéctica propuesta por
Hegel y Marx, debemos distinguir entre la verdad absoluta y la verdad
relativa. La primera hunde sus raíces en el principio de no contradicción y
consiste en que si un enunciado es verdadero en unas condiciones
determinadas; no puede ser simultáneamente falso en esas mismas condiciones.
Por su parte, la verdad relativa tiene lugar en cuanto un enunciado sólo es verdadero en esas condiciones dadas y puede resultar no serlo en otras. Un enunciado sólo dice lo que tiene que decir pero no de manera completa y total, que sea válido en todo momento y en todas condiciones. Incluso la proposición matemática 1+1=2 que podría pensarse que es una verdad universal puede ser no verdadera en un sistema numérico binario donde 1+1=10.
Otra de las características del conocimiento científico es el de poseer una
estructura teórica compuesta por conceptos, enunciados generales y una
interrelación entre ellos. La teoría de una ciencia forma una red en la que
los conceptos y las proposiciones están en interdependencia.
Las funciones epistemológicas de la ciencia son la explicación y predicción
científica; así como la comprensión. De acuerdo con Hempel (1979), la
explicación científica consiste en deducir a partir de leyes generales y
condiciones iniciales un fenómeno. La predicción científica es ese mismo
proceso pero cuando todavía el fenómeno que se deduce no está presente.
La predicción permite manipular y transformar la realidad para obtener o impedir los fenómenos que se prevén de acuerdo con la teoría. La comprensión tiene lugar principalmente en las ciencias sociales y humanas donde no es posible descubrir leyes generales que permitan la explicación y la predicción científica ya que el mismo objeto de estudio es un sujeto que tiene variables difíciles de controlar como lo son la libertad, la imaginación, las emociones, etc. Sin embargo el conocimiento del sujeto no es imposible sino se da con base en el conocimiento del sentido de sus acciones.
Por último, una característica central del conocimiento científico es su
justificación, donde por justificar se entiende dar las razones por las que
se afirma tal conocimiento. El método es el que proporciona la justificación
del conocimiento científico y su uso posibilita la recreación de los
resultados por la comunidad epistémica.
Metodología
Así pues la metodología es un factor esencial en la construcción del
conocimiento científico; pero al mismo tiempo debemos reconocer que toda
metodología depende de una epistemología. De esta manera, según sean los
presupuestos epistemológicos de los que se parta serán las exigencias
metodológicas que se tengan.
Así por ejemplo, desde una perspectiva del positivismo, la metodología que
se desprende es la aceptación de un sólo método, el cual es único y absoluto
y se aplica o debe aplicar a toda área de conocimiento que aspire a ser
considerada científica: “Una ciencia es una disciplina que utiliza el
método científico con la finalidad de hallar estructuras generales (leyes)”.
(Bunge, 2000: 14).
Si no se aplica ese método que tiene como características el ser empírico, matemático y lógico, los resultados no serán evaluados como científicos según el positivismo: “las disciplinas que no pueden utilizar el método científico no son ciencias, ni tampoco las doctrinas prácticas que, como el psicoanálisis, se niegan a utilizar el método científico.” (Bunge, 2000: 14)
Las ciencias sociales también se ajustan a esas exigencias porque finalmente “Los fenómenos de las ciencias sociales también son fenómenos naturales y pueden estudiarse con el mismo método científico que ha resultado tan útil en las ciencias naturales y físicas”. (Goldhor, 1981: 22). Esta posición la podríamos calificar, utilizando una metáfora prestada a la psicología, “paranoia epistemológica”.
Por otro lado, Feyerabend (1989) desde el anarquismo metodológico, se alza
en defensa de la creatividad, la libertad y la imaginación del científico y
afirma que no existe un método y que todo se vale. Es lo que podríamos
llamar, utilizando la misma metáfora, “esquizofrenia epistemológica”.
Desde nuestra posición, defendemos la tesis de que por un lado
indudablemente es necesaria la existencia de un método para justificar el
conocimiento y la existencia misma de la comunidad científica (donde la
palabra “un” es un artículo indeterminado y no un numeral), pero al mismo
tiempo, reconocemos por otro lado que ese método no es único y absoluto,
sino que puede variar porque hay métodos, y se emplea el que vaya de acuerdo
con el objeto que se está estudiando. Por ejemplo no se recurre a la misma
metodología cuando se estudia la luna como objeto de la astronomía o cuando
se hace como objeto de culto por una cultura,. De acuerdo a lo anterior,
consideramos que no debe haber ni paranoia ni esquizofrenia, sino neurosis
epistemológica.
Epistemología
Así pues, si la epistemología determina la metodología a utilizar, entonces
es necesario hablar de ella. La epistemología es una rama de la filosofía
que tiene como objeto de su reflexión a la ciencia. Por consecuencia, como
parte de la filosofía depende a su vez de la visión que se tenga de esta
última. Concebimos a la filosofía como una forma de cuestionar la realidad
para encontrarle o dotarla de sentido.
Al mismo tiempo, la filosofía es una cosmovisión que permite estructurar la realidad de determinada manera y situarse en ella. Las preguntas que plantea la filosofía a toda la realidad: qué es, por qué es, de qué es, cómo llegó a ser, la epistemología se las plantea a la ciencia. ¿Qué es la ciencia? ¿Cómo se hace la ciencia? ¿Para qué es la ciencia?
Desde nuestra perspectiva, las respuestas a las anteriores preguntas
descansan en la ontología. El ser es el ancla, la raíz que permite tener un
punto de orientación en esa cosmovisión. Pero el ser como tal, en sí,
absoluto y acabado es un misterio para el ser humano, el ser sólo aparece
para el hombre como un ser con sentido, sentido que no es creado o
inventado, sino construido histórica y culturalmente.
De esta manera, no tiene cabida la frase de Nietzsche que puede ser tomada de manera absoluta y conducirnos al relativismo de que “no hay hechos, solo interpretaciones” sino más bien, se cumple la proposición de que “hay hechos interpretados”. El hombre interpreta el ser, le da significado, pero con base en el ser. El conocer, el valer, el hacer son modos de aparecer el ser con vestimentas humanas, vestimentas tejidas con el los materiales que le ofrece el mismo ser en general y el ser particular del sujeto, ya que el hombre es un ser histórico, social y dialogante.
Es por ello que llamo a mi posición realismo dialéctico, porque aunque se
reconoce el momento objetivo dado por el ser, al mismo tiempo se reconoce el
momento subjetivo, la actividad del sujeto para dotarlo de sentido.
II. Ciencias sociales y humanas (CSyH)
Si aplicamos a las Ciencias sociales y humanas, CSyH la visión de ciencia que hemos presentado en el
primer apartado, descubrimos que éstas poseen las características
identificadas como atributos del conocimiento científico o ciencia: son un
conjunto de conocimientos, tienen una estructura teórica, cumplen con la
función de comprender su objeto (sujeto) de estudio y utilizan una
metodología para justificar ese conocimiento.
La particularidad de este tipo de ciencias está dada en que estudian la
realidad humana. Circunstancia que obliga a tratar dicho “objeto” de estudio,
que en realidad es sujeto de estudio, de determinada manera. La primera
condición que se debe cumplir cuando se estudia un sujeto es por supuesto,
respetar al sujeto.
Desde una visión positivista cuando se quiere manipular al sujeto, medirlo,
encontrar las leyes que rigen su comportamiento y verificarlas se está
destruyendo al sujeto como tal porque se le está convirtiendo en objeto. La
especificidad del sujeto se encuentra, verdad obvia pero que muchas veces se
olvida, en que no es objeto, y que existe realmente con ciertas
características. El sujeto posee voluntad, imaginación, deseos, intenciones,
valores, sentidos, imaginarios colectivos, imaginarios individuales.
El conocimiento de un sujeto pasa por el conocimiento de lo mencionado
anteriormente, lo que es imposible hacerlo con una visión reduccionista ya
sea de tipo mecanicista, biologista o últimamente robótica o cibernética.
El reto de las Ciencias sociales y humanas es alcanzar ese conocimiento evitando la mera
descripción y la tentación de convertir al sujeto en objeto, y al mismo
tiempo proporcior la justificación de su conocimiento con una metodología
que fundamente la verdad de sus enunciados. Esa metodología puede ser
variada y emplear enfoques pragmatistas, constructivistas, fenomenológicos,
sociales, hermenéuticos, e incluso en ciertos momentos, cuando se trabajan
fenómenos abstractos como el pensamiento, la información, el lenguaje, es
posible emplear métodos formales como la lógica; y en otros momentos, por
qué no, no huir de la comprobación estadística o empírica.
La metodología y la epistemología utilizada en las Ciencias sociales y
humanas que la sustenta es
al mismo tiempo variada y existe una continua búsqueda y discusión al
respecto. Es por ello que no se tiene un paradigma en el sentido de
Kuhn (2004), es decir no se posee un paradigma aceptado por toda la comunidad
científica. Sin embargo, lejos de ser un defecto y de que de ahí se siga que
se encuentren en la etapa precientífica, esa búsqueda y discusión denota una
riqueza característica de este tipo de ciencias. Cuando en filosofía,
historia, antropología, arte, lingüística, entre otras y agregaría ciencia
de la información exista un consenso general, ese día estaremos frente a la
muerte de esas áreas del saber humano.
Pero al mismo tiempo cada postura epistemológica y planteamiento de sus
teorías, si es seria, necesariamente tendrá una estructura teórica, y su
justificación, ya sea con la lógica, o la hermenéutica, o la fenomenología,
o la epistemología social, o la epistemología genética, etcétera.
Al mismo tiempo ocurre algo interesante en el campo de las Ciencias sociales
y humanas con respecto
a esta idea de comunidad científica y paradigma científico. Aunque existe
una comunidad científica claramente identificada y definida, que se reconoce
plenamente como tal; no existe un único paradigma aceptado por toda la
comunidad. Es decir, el hecho de que no exista un consenso paradigmático no
implica que esto destruya la unidad de la comuniad científica vista como un
cuerpo de especialistas que investigan un mismo campo de estudio.
Pensemos por ejemplo en la diversidad de corrientes en filosofía: filosofía analítica, hermenéutica, marxismo, fenomenología, teoría crítica, filosofía de la praxis, filosofía de la liberación, entre otras muchas; pero todos, aunque discrepan en lo que es la filosofía y la manera de abordar y estudiar sus problemas de estudio, se reconocen como filósofos y se distinguen de otros especialistas (pedagogos, lingüistas, historiadores, etc).
Con respecto a otras ideas de
Thomas Kuhn sobre el desarrollo del conocimiento
científico nuestra postura es por un lado de aceptación al caracterizar el
trabajo científico como una actividad social; y al mismo tiempo crítica ante
su visión de inconmensurabilidad y rompimientos paradigmáticos, ya que según
Kuhn no existe una continuidad entre paradigmas y por lo tanto no es posible
salvar la tradición científica como herencia de anteriores etapas
científicas, sino que en cada revolución científica hay que empezar de cero.
Para salvar ese problema de rompimientos paradigmáticos recurrimos a los Programa de Investigación Científica (PIC) de
Lakatos (1983), según el cual
cada Programa de Investigación Científica está compuesto por un núcleo central que le da identidad, un
cinturón protector formado por diferentes teorías que pueden ir cambiando,
desapareciendo o apareciendo, y una heurística que nos indica lo que se debe
hacer y no se debe hacer.
De acuerdo con este planteamiento, el núcleo central nos permite resguardar la tradición científica, mientras el cinturón protector nos da la posibilidad de tener la innovación. Sin embargo hacemos la precisión de que el núcleo central se toma no por consenso, sino porque contiene enunciados verdaderos, conceptos adecuados y permite conocer la realidad que pretende estudiar. Asimismo afirmamos que ese núcleo central no es inmutable, sino que se puede profundizar y lo que se consideraba parte integrante de él pasa al cinturón protector.
III. Interdisciplina y ciencia de la información
Actualmente se habla mucho de interdisciplina y de la necesidad de su
aplicación en las investigaciones científicas. Consideramos que ésta surge
debido a la complejidad de un fenómeno, por lo que para estudiarlo se
necesita la interrelación y cooperación de algunas teorías. Así pues, la
interdisciplina NO es un invento o una moda, sino es respetar la realidad de
un fenómeno para comprenderlo en sus diferentes facetas y de esta manera
poder conocerlo más o menos en su totalidad. Tampoco es la extrapolación de
una visión científica de una disciplina a otra (de la física a la biología,
o de ésta a la sociología por ejemplo), ni el ocultamiento de la falta de
identidad de una disciplina, la cual se esconde detrás de muchas ciencias
sin ser realmente una de ellas.
Se recurre a la interdisciplina para la construcción de la estructura
teórica (conceptos, enunciados, teorías) al estudiar un objeto de estudio
complejo. Al mismo tiempo, al querer proporcionar una justificación de esa
estructura teórica, como ya lo hemos mencionado a través de la metodología,
surge el problema de la interdisciplina y la metodología. (Rendón Rojas,
2006)
Un ejemplo de un estudio interdisciplinario es el análisis del fenómeno de la lectura, donde es necesaria la cooperación de la hermenéutica, la lingüística, la psicología, la sociología, la antropología cultural, la historia, la ciencia de la información, entre otras ciencias. Ninguna de ellas resuelve el problema en sí, sino que se da una verdadera interacción entre ellas.
Como ya hemos mencionado, para que haya interdisciplina es necesario la
identidad disciplinar, que existan unos límites desde donde se dé la
relación con otras áreas del saber humano, por lo que la existencia de la
interdisciplina motiva la reflexión epistemológica en el caso de que esa
identidad no esté del todo clara.
Ciencia de la información
Por último, deseamos presentar nuestra propuesta sobre el objeto de estudio
de la ciencia de la información, así como algunas categorías de lo que
consideramos su núcleo central.
De acuerdo con nuestra propuesta el objeto de estudio de la bibliotecología
o ciencia de la información, en su última versión, es el sistema informativo
documental (SID) formado por la interacción entre información, documento,
usuario e institución informativa documental. (Rendón Rojas, 2005: 162)
De esta manera el profesional de la información documental no se incluía
dentro de ese sistema como elemento independiente, sino que lo colocábamos
de manera implícita dentro de la institución informativa documental. Sin
embargo, después de discutir y analizar el problema, consideramos que es
necesario colocarlo de manera explícita como elemento autónomo del SID.
Incluso ya en un trabajo de años anteriores ese elemento aparecía de esa
forma, como un quinto elemento del sistema informativo
documental (Rendón Rojas, 1998: 245)
La inclusión del profesional de la información documental en el sistema informativo
documental refleja
la naturaleza social y humana de la ciencia de la información, ya que en las
ciencias naturales está claro que el científico no se incluye en el objeto
de estudio, y la historia de cada ciencia particular, es la historia de las
ideas en esa área del conocimiento. Sin embargo, la historia en la ciencia
de la información no sólo es una historia de ideas sino de acciones de
ciertos personajes que influyeron en la creación y funcionamiento del
sistema informativo documental.
Así pues, de acuerdo con esta última precisión, el sistema informativo
documental está integrado por la información, el documento, el usuario,
la institución informativa documental y el profesional de la información
documental, los cuales se encuentran en interacción e interdependencia
permanente.
Retomando la propuesta de Lakatos sobre los Programas de Investigación
Científica, concebimos el SID como núcleo central del programa científico de
la ciencia de la información. A partir del sistema informativo
documental surgen diferentes teorías que
tratan de explicar el fenómeno informativo, las cuales conforman el cinturón
protector del programa científico correspondiente, y por consiguiente es en
esa porción del programa de investigación de la ciencia de la información
donde se manifiesta la diversidad de propuestas teóricas y la aparición,
transformación o desaparición de teorías.
Las principales categorías del núcleo central del programa de investigación
científica las concebimos de la siguiente manera:
Información: Se analiza desde un enfoque pragmático porque su existencia se debe al sujeto. Es un ente ideal que existe por la actividad de un sujeto y para el sujeto al estructurar e interpretar los signos. Dentro de nuestro planteamiento la información la concebimos como el logos para los griegos: pensamiento, ideas, conceptos, sentidos, significados, palabras internas.
Documento: Es la objetivación de la información, independientemente de su naturaleza material (tablilla, papiro, pergamino, papel, disco magnético, óptico, etc.) o simbólica (dibujo, pintura, grafía, código binario, etc.) y su manifestación fenoménica. Fue hecho exclusiva e intencionalmente para objetivar la información y al mismo tiempo permitir su desobjetivación, posibilitando y originando de este modo el flujo de información.
Debemos subrayar que no todo objeto es documento para la ciencia de la información, aunque todo objeto contiene información. La explicación reside en que para ser documento debe, como ya se ha indicado, que sea creado intencionalmente para ello, y por otro lado que el profesional de la información lo haya incluido en el sistema informativo documental. Así pues, un objeto cualquiera ontológicamente existe en sí (piedra, estrella, átomo, vasija maya, hormiga, pintura religiosa, fotografía, carta, etc.), y sólo a posteriori se puede tomar como documento, cuando un científico de una ciencia particular (geólogo, astrónomo, físico, antropólogo, biólogo, historiador del arte, historiador, etc.) haya sacado la información que le interesa, la fijó en esa pieza y se la pasó a un científico de la información.
Usuario: es el ser humano que tiene una necesidad de información y puede o no exigir satisfacerla dentro del sistema informativo documental.
Institución informativa documental: es la institución creada por la sociedad para proporcionar las condiciones necesarias para la satisfacción de necesidades de información dentro del sistema informativo documental.
Profesional de la información documental: es quien construye y mantiene el sistema informativo documental, el encargado de abrir las puertas del mundo de la información para que los usuarios satisfagan sus necesidades de información. No es simplemente el “intermediario” entre la información y el usuario, sino que es un agente activo para el funcionamiento del sistema informativo documental y colega en la construcción del conocimiento con otros científicos. (Rendón Rojas, 1998)
Una vez que tenemos el núcleo central de la ciencia de la información
podemos entender cómo y por qué se da la interdisciplina. El siguiente
esquema nos ayuda a visualizar lo anterior:
Figura mostra Algumas relaciones de la Ciencia de la información com otros sistemas y por consecuencia disciplinas que estudam estes sistemas (Rendón Rojas, 2005:165)

Para investigar en ciencia de la información es necesario recurrir a
diversas disciplinas porque el objeto de estudio es complejo, se entrecruza
con otras áreas del saber. Así por ejemplo si se estudia la información,
entonces se tiene que recurrir a la lógica o a las matemáticas; si se
analiza el conocimiento, entonces la epistemología o la psicología son las
que nos ayudarán. De manera general, y sin agotar todas las posibilidades,
tenemos las siguientes relaciones interdisciplinarias:

Conclusiones
Así pues, podemos afirmar que la reflexión epistemológica sobre la ciencia
de la información es necesaria para su ulterior desarrollo y fortalecimiento,
tanto disciplinar interno como social externo. Aunque este tipo de
investigación es muy importante no suple la investigación teórica, por lo
que ésta debe de continuar a la par con la investigación metateórica.
La metodología depende de una epistemología y ésta a su vez de una filosofía
que reconoce determinada ontología. En ciencias sociales y humanas siempre
existirá una discusión sobre cuál marco filosófico será el adecuado, lo cual,
lejos de ser una característica negativa, refleja la naturaleza compleja del
fenómeno humano y social. A diferencia de lo que afirmaba Kuhn de a una
comunidad científica le correspondía un paradigma científico; en Ciencias sociales
y humanas
observamos que hay una comunidad científica pero una diversidad de escuelas
y corrientes sin que esto rompa la unidad que como comunidad se tiene.
Aunque se reconoce la diversidad de enfoques que pueda existir en una
ciencia social y humana, esto no significa que “todo se vale”, sino que al
mismo tiempo es necesario que todo acercamiento al estudio de esos fenómenos
estén fundamentados con una epistemología y por consiguiente una filosofía
coherentes y teóricamente fuertes.
La interdisciplina no es una sumatoria o yuxtaposición de diferentes
disciplinas, sino un diálogo entre éstas, que surge por la complejidad del
fenómeno a estudiar. Por lo tanto, es indispensable que cada disciplina
posea identidad propia para poder interactuar con las demás. Desde nuestro
planteamiento, la ciencia de la información posee esa identidad dentro del
núcleo central de su programa de investigación científico; y desde ese
núcleo se desprenden las diferentes relaciones con otras áreas del saber
humano para poder estudiar su objeto de estudio.
[1] El presente artículo es el producto de una conferencia dictada en el Instituto Brasileño de Información en Ciencia y Tecnología en Río de Janeiro, Brasil dentro del marco de una estancia de investigación realizada en el mismo en 2007. Apareció inicialmente en la revista Investigación Bibliotecológica: archivonomía, bibliotecología e información/ ed. por el Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas - Vol 22. N. 44. (Enero-abril 2008)-.-México: Universidad Nacional Autónoma de México, CUIB. pp. 65-76, con el título “Ciencia bibliotecológica y de la información en el contexto de las ciencias sociales y humanas. Epistemología, metodología e interdisciplina”. Se publica con algunas modificaciones.
[2] Debido al contexto brasileño a donde va dirigido este artículo he sustituido en el texto el término “Ciencia bibliotecológica y de la información” por “Ciencia de la información”, en el entendido que conceptualmente son equivalentes.
Referências Bibliográficas
ARISTÓTELES. (1982) [s. IV a.c.] Aristotelis Metaphysica. Ed. Trilingue. Madrid: Gredos.
BUNGE, Mario. (2000) [1967]. La investigación científica. México: Siglo XXI.
FEYERABEND, P. (1989) [1975] Contra el método: esquema de una teoría
anarquista del conocimiento. Barcelona: Ariel.
GOLDHOR, H. (1981) [1972] Introducción a la investigación científica en
bibliotecología. México: UNAM.
HEMPEL, C. G. (1979) [1965] La explicación científica: estudios sobre
filosofía de la ciencia. Buenos Aires: Paidos.
KUHN, T. (2004) [1962] La estructura de las revoluciones científicas.
México: Fondo de la Cultura Económica.
LAKATOS, I. (1983) [1977] La metodología de los programas de investigación
científica. Madrid: Alianza Editorial.
RENDÓN ROJAS, M. A. (2005a) [1997] Bases teóricas y filosóficas de la
bibliotecología. Segunda edición corregida y aumentada. México: UNAM, Centro
Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas.
RENDÓN ROJAS, M. A. (1998) “El papel del profesional de la información en el
acceso y uso de la información documental”. La información en el inicio de
la era electrónica: Información, sociedad y tecnología. T. 2. México:
UNAM-CUIB. pp. 241-271.
RENDÓN ROJAS, M. A. (2006) “Metodología e interdisciplina”. Problemas y
métodos de investigación en bibliotecología y de la información: memoria del
XXIII Coloquio de Investigación Bibliotecológica y de la Información.
México: UNAM-CUIB. pp. 109-125.
TARSKY, A. (1972) [1936] La concepción semántica de la verdad y los
fundamentos de la semántica. Buenos Aires: Nueva Visión.
Sobre os autor / About the Author:
Professor e Pesquisador do Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológica da Universidad Nacional Autónoma de México.